Kodak ha anunciado esta semana que dejará de comercializar Kodachrome. No deja de ser una noticia triste que pone en prespectiva la revolución digital.
Han bastado 10 años de fotografía digital para terminar con un producto que llevaba en el mercado desde 1935.
Kodachrome ha servido para inumerables pases de diapositivas familiares y para tomar alguna de las imágenes más reconocidas mundialmente, por ejempo la foto de la niña afgana tomada por Steve McCurry en 1985 para National Geographic o el asesinato de John F. Kennedy filmado por Abraham Zapruder en 8 milímetros en 1963.
Sirva de tributo a este fabuloso producto la canción de Paul Simon.